La orientación sexual se refiere a la capacidad de cada persona de sentir una atracción emocional, afectiva y sexual por individuos de un sexo específico, que puede ser diferente al suyo, del mismo sexo o de más de un sexo. Es una parte integral de la identidad de una persona y puede abarcar una amplia gama de experiencias y sentimientos.
Heterosexualidad
Atracción hacia personas del sexo opuesto.
Bisexualidad
Atracción a personas del sexo contrario y del mismo sexo.
Homosexualidad
Atracción hacia personas del mismo sexo
Asexualidad
Falta de atracción emocional, afectiva y sexual hacia otros.
Pansexualidad
Atracción a cualquier persona, independiente de su sexo y género.
La orientación sexual no es un trastorno mental, pero puede generar estrés y malestar a causa de los estigmas y discriminación que pueden estar asociados.