Control de Impulsos

Los trastornos del control de impulsos se caracterizan por la incapacidad que tiene la persona de resistir impulsos, tentaciones o deseos que podrían ser perjudiciales para sí misma o para los demás. Estos trastornos implican un fracaso recurrente en resistir estos impulsos, que pueden llevar a comportamientos problemáticos o destructivos. Algunos trastornos son:

Trastorno Explosivo Intermitente:

Episodios repetidos de agresividad verbal o física que son desproporcionados a la situación que los provoca.

Cleptomanía:

Incapacidad recurrente de resistir el impulso de robar objetos, aunque no sean necesarios para uso personal o valor económico.

Piromanía:

Fascinación intensa y recurrente con el fuego, que lleva a la persona a provocar incendios deliberadamente.

Un tratamiento oportuno puede